Panqué de avena con manzana y los alimentos sattva, tamas y rajas.




Acompáñenme a leer esta deliciosa historia: Resulta que un día de esta semana me desperté y, como cada mañana, luego de mi rutina matutina (esa de ir al baño, lavarme las manos, raspar lengua, beber agua tibia, meditar y estirarme) fui a saludar a la fruta de mi mesa, pensaba en escoger entre una pera y una manzana; aunque también había duraznos, pero ¡cuál va siendo mi sorpresa! que mis manzanas orgánicas estaban haciéndose feas. Quién sabe qué les pasó o que vibra les llegó, pero ya no estaban como para esa foto en la que siempre se ve uno saboreando una rica manzana.

Las hice a un lado y opté por un durazno (a lo mejor estaban celosas), pero mientras pensaba en cómo hacer para que no siguieran el camino que habían escogido -porque ni me las iba a comer todas de un jalón, ni tampoco iban a aguantar tanto- me puse a desayunar en lo que echaba un ojo a las redes sociales (nunca hagan eso, luego no hace buena digestión la comida), y encontré la frase mágica: ¡puré de manzana!

Así que ni tarda ni perezosa, las puse a hervir en agua con un trozo de canela y un clavo de olor. ¡Ni les cuento el aroma que inundó mi cocina! Fui la más feliz (y las manzanas también, no crean). Ya que estaban suaves las dejé enfriar y, luego, las licué en mi Vitamix -sí, con todo y cáscara, pero sin la canela ni el agua-.

Y entonces tuve un delicioso puré de manzana que empecé a comerme solito de a poco y rescaté mis manzanas. La verdad si algo me hace sufrir, es tirar comida que se me "echa a perder". Por eso casi no me gusta cocinar en grandes cantidades, pero a veces, no hay de otra. Justo esta mañana me pasó con algunas uvas... pero ahora ya son mermelada (jeje)

Me gusta ser consciente de lo que como y de la energía que traen los alimentos. En Ayurveda, lo que comemos no sólo nutre el cuerpo, sino también la mente. Hay alimentos que nos traen más inquietos, otros que nos inclinan a la paz y, otros, a lugares más oscuros. El objetivo es mantener el equilibrio:

Alimentos sátvicos: son los que ayudan a mantener el cuerpo en la salud y lejos de la enfermedad. Se relacionan con la salud mental, el buen funcionamiento del cerebro, la memoria, la concentración. Son los alimentos frescos, crudos, naturales. Vegetales, frutas, raíces y tubérculos, leche, yogurt, semillas crudas, mantequilla, miel, agua natural y mineral. Estos alimentos incrementan la vitalidad.
Alimentos rajásicos: son los que crean sentimientos de apego, los que alimentan la pasión e impulsan al hombre a ser visceral. La carne roja está en esta categoría, por lo que se recomienda en porciones pequeñas para las personas muy impulsivas. También caben en esta categoría los alimentos demasiado salados, demasiado picantes o muy calientes. Los alcoholes de todo tipo son de esta categoría. 
Alimentos tamásicos: son los que desaceleran la mente, adormecen los sentidos, llevan a la calma. Esta categoría incluye a los alimentos recalentados (cocinados un día anterior o más), al pescado, a los panes, a las pastas y en general a los alimentos muy grasosos. 
Por eso ya le he bajado también al ajo y la cebolla, que son rajásicos y ya ven que se lo ponemos a casi todo en la cocina mexicana. Pero sigamos con las manzanas que se convirtieron en puré y luego en un rico panqué ¿quieren ver?

La receta


Esta receta es de @Fernanda de "Bien comer". una nutrióloga que vale la pena seguir por la información que comparte. También tiene un blog, por si gustan. No es tanto de recetas, pero sí de información muy útil sobre nutrición. La hice porque es sencilla de preparar, porque no tiene azúcar añadida y además es de pura harina de avena (que luego no me encanta, porque se me hace muy pesada sola, pero en este caso está rico). 
Lo único que yo le agregaría serían nueces picadas, pero como a mi hija no le gustan las nueces dentro del pan, me tuve que quedar con las ganas. 

Aquí vamos: 





Ingredientes: 

3 huevos
2 tazas de harina de avena
2 tazas de puré de manzana (también sale con un poco menos)
1 cucharada de canela en polvo
1 cucharadita de polvo para hornear (a nivel del mar usar lo doble)
40 gramos de uvas pasas
45 gramos de mantequilla fundida
opcional: nueces picadas


Cómo hacer:

Preparamos un molde cuadrado de 20cms con papel para hornear y precalentamos horno a 175-180°C

-En un tazón, colocamos harina de avena y polvo para hornear (sin cernir, porque es muy gruesa) y mezclamos bien con un batidor globo
-Agregamos los huevos, ligeramente batidos
-Añadimos el puré de manzana y luego la mantequilla y mezclamos muy bien hasta integrar
-Finalmente, añadimos las pasas y las nueces y las integramos en forma envolvente con una espátula.
-Vaciamos al molde y horneamos por 30 minutos o hasta que la superficie esté firme, pero suave.
Sacamos del horno y dejamos enfriar en el molde unos minutos, antes de desmoldar para que enfríe por completo.

Se conserva en refrigeración bien por una semana. 








Noticias de última hora



Por cierto, aprovecho para comentarles que estén pendientes del blog, porque en junio les compartiré una lista de recetas que tendré a la venta a precio súper, mega especial. Ya les contaré con más detalle en el próximo post. Mientras tanto, vamos despidiendo mayo con honores y a prepararnos para la "nueva normalidad"... Cuídense, amen y disfruten. 



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